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Los onirofrénicos, para soñar con los ojos despiertos

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Los estados onirofrénicos: soñar con los ojos despiertos

Para algunas personas, la experiencia con los onirofrénicos va un poco más allá de lo que pueden garantizar los alucinógenos. Lo que se alcanza con este tipo de experiencia se describe a menudo como la posibilidad de soñar despierto. Ya que el uso de los alcaloides permite inducir al sistema nervioso central en un estado similar al que experimenta cuando se duerme.

Una de las sustancias más reconocidas para vivir una experiencia onirofrénia es la ibogaína. El estudio llevado a cabo por los investigadores Goutarel, Gollnhofer y Sillans, en el año de 1993, afirma que no debe confundirse la ibogaína como un producto que genere experiencias alucinógenas.

Su efecto no tiene comparación con lo que ofrecen las setas alucinógenas. La ibogaína, que se extrae de la planta medicinal Tabernanthe iboga, ha tenido un fuerte uso dentro de los rituales africanos de ciertas comunidades ancestrales. Porque precisamente esta planta es originaria del continente de África.

¿Qué es lo que ocurre durante una experiencia con onirofrénicos?

Existen varios niveles de comportamiento de las ondas del cerebro humano. Se han hecho estudios sobre el cerebro, donde se ha medido su actividad, de la misma manera que se puede medir los latidos del corazón. Solo qué en este caso, se mide la actividad del cerebro a través de las frecuencias electroencefalográficas.

Estas frecuencias u ondas electroencefalográficos, son muy distintas a cuando el cerebro se encuentra en estado de vigilia o los distintos niveles de sueño. Actualmente se estima que existen cuatro niveles de sueño, antes de que el cerebro se encuentre en el estado de REM. Es durante esta fase de sueño, donde el cuerpo más logra energizarse.

Hay muchos procesos interesantes que transcurren cuando el cerebro se encuentra en esta etapa. El REM se denomina como un estado de movimientos oculares rápidos. En inglés se traduce en las palabras Rapid Eye Movement. La actividad motora de los ojos procesa las imágenes, las ideas y los recuerdos, realizando procesos cognitivos y de almacenamiento de información en la memoría.

El sueño inducido o los estados onirofrénicos

La experiencia del REM transcurre a lo largo de la noche, representando un 25% del tiempo del sueño. Los ciclos de sueño se repiten. Es decir, el cerebro pasa por los 4 niveles de sueño antes de volver a vivir un REM. Como periodo de sueño, el REM, en síntesis, favorece a que el cerebro entre en reposo, coordinación y equilibrio con los procesos de todo su cuerpo.

Tal como lo afirma el Dr. Carl Anderson, quien hace parte del Hospital McLean y es también investigador de la Universidad de Harvard, los estados onirofrénicos permite el cerebro experimente el mismo nivel de frecuencias electroencefalográficas que se vive mientras se duerme.

De modo que acudir a la ibogaína, como alternativa para soñar despierto, te permite vivir en carne propia los procesos que vive el cuerpo durante el sueño. Anderson afirma que atreverse a vivir estos onirofrénicos, aporta a que la persona vivía un efecto de “reparación cerebral”.

Una experiencia para agudizar tus sentidos

El universo de los sueños es inmensamente amplio. Durante las fases del sueño se puede llegar a vivir episodios realmente intensos y sorprendentes. Se trata de un escenario donde a veces la imaginación se desfasa y puedes tomar el control, lo cuál puede resultar muy emocionante.

También está claro que a través de las fases del sueño se puede llegar a tener experiencias astrales. En los estados de desdoblamiento, la mente se separa del cuerpo, tal como suele ocurrir con ciertas experiencias con setas alucinógenas. Y estos viajes suponen la oportunidad de trascender y ser sensibles a sentimientos de Unidad con el Universo.

Llegar a vivir un estado de REM a través de una planta como la ibogaína, te permite agudizar tus sentidos y vivir un episodio único en tu vida. Tu cerebro, al percibir el mundo desde esa perspectiva, te permitirá tener un autocontrol cuando realmente te encuentres en fases de sueño. Es decir, tu cerebro aprenderá a reconocer, mientras duermes, que realmente estás soñado.

Conclusión

Y es justo ahí donde puedes tener la experiencia de usar tu imaginación o ser consciente de que todo lo que vives es una simulación de tu actividad cerebral. En conclusión, los estados onirofrénicos aportarían significativamente a tener una gran experiencia en el plano de la vigilia y en el reconocimiento del sueño como evento producido por la mente en cooperación con el cerebro.

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